
Profundo, Evian
Valla neurológica
Evian plantea el desafío de introducir su producto en una región como Groenlandia, donde el acceso al agua natural es abundante y de alta calidad. El reto estratégico consistía en resignificar el valor de la marca más allá de la necesidad básica del consumo.
La propuesta posiciona a Evian no como sustituto del agua local, sino como símbolo de pureza certificada, conciencia ambiental y prestigio internacional. En un territorio dominado por el hielo y la naturaleza intacta, la marca se presenta como una extensión de ese imaginario: natural, clara y responsable. La valla construye una metáfora visual directa: el iceberg como símbolo de protección y equilibrio ecológico. La botella integrada en el bloque de hielo refuerza la idea de pureza, origen y transparencia. Se alinea con la narrativa de sostenibilidad de la marca y su apuesta por envases 100% vidrio.

